jueves, 18 de mayo de 2017

Estación Gualeguaychú - Antes y Hoy


El ramal a Gualeguaychú fue autorizado mediante Ley de la Provincia el 07/01/1887 y el 15/12 del mismo año fue aprobada la traza que motivó a que se comenzara a construir el edificio de la Estación de Gualeguaychú para ser final de un ramal que partía desde Basavilbaso y pasando por Torcuato Gilbert; General Urdinarrain; General Almada y General Palavecino llegaba a esta ciudad.
Luego de terminada la Estación en 1888, Gualeguaychú tuvo que esperar hasta el 28 de Octubre de 1889 para que un tren con la Locomotora la Paraná inaugurara el ramal y recién el 23 de Septiembre de 1890 se habilita la Estación a servicio que funcionó como estación de trenes hasta su cierre definitivo a mediados de 1994.

          El predio del Parque de la Estación consistía de una superficie de aproximadamente de 7,5 hectáreas, de 500 mts de largo y 150 mts de ancho, sus largos laterales lindaban lado norte con calle Tala, hoy Maestra Piccini, límite sur calle Estrada, cabecera este calle España y cabecera oeste calle Aguado; al centro sobre calle Maestra Piccini está la plazoleta hoy Museo Ferroviario y el edificio de la “Vieja Estación” donde funcionaban las oficinas y jefatura de la misma en la planta baja (el ala este contaba con la Sala de Espera, Boletería, Telegramas y Oficina del Jefe de Estación y el ala oeste contaba con la sala de Encomiendas la que posteriormente fue reemplazada para colocar en ella un establecimiento para la  Policía Federal) y en planta alta estaba la vivienda del Jefe Estación. Este edificio es de típica arquitectura italicense. La fachada de este edificio era de color amarillo ocre y las molduras y el zócalo eran de color marrón cuando funcionaba el ferrocarril, estos colores no muchos lo recuerdan ya que en los últimos años del ferrocarril en Gualeguaychú, la Estación no era muy visitadas sino más que por los vecinos que debían cruzar por ella para ir por ejemplo a la escuela o para hacer compras en “el centro”. También lo muchos ignoran es que la planta alta del edificio era, como se mencionó, la vivienda para el Jefe de Estación y su familia, esto se debía a varios factores como el haberla construido lejos de la ciudad, también el hecho de que tenía una categoría alta (Estación de 2da) por estar en una ciudad importante y por ser punta de riel o estación terminal, entre otras cosas.
 El Jefe de estación Santiago Giacomelli vivió en el edificio y sus hijos, entre los que estaba Julio Oscar Giacomelli último Jefe de nuestra Estación, contaban lo fascinante que era ver desde las terrazas o las ventanas las maniobras de los trenes sobre los cuatro ramales que había para dicha tarea, ramales que estaban donde hoy se encuentra la pista para el desfile de comparsas. “Eran como trenes de juguetes que daban ganas de agarrar” contaba Oscar Giacomelli trayendo recuerdos de su infancia. De todo eso hoy no queda casi nada, solo un edificio cambiado que ni el nombre le queda. Ya no es más la Estación de trenes, ni siquiera la Vieja Estación, hoy es simplemente “la casita rosada” en honor al color que ostenta desde mediados de los años `90 cuando pasó a ser corsodromo.
Todavía hoy del lado del antiguo andén se pueden ver los nombres de las distintas dependencias, pero el lado que da hacia el norte también tenía distintas funciones y esa información se guarda en el Museo Ferroviario. Por ejemplo cual era la puerta de ingreso familiar, dónde estaban las oficinas para los inspectores e incluso había un lugar reservado para que maquinistas o guardas pudieran pernoctar. En la actualidad el edificio se divide en oficinas y depósitos para el personal de mantenimiento del Parque de la Estación, oficina permanente de la comisión del carnaval y otras habitaciones que se van adaptando para diferentes tareas, a lo que hay que agregarle las oficinas para prensa del carnaval en época estival.

Así para los carnavaleros es el Sector VIP, para los más nuevos es la casita rosada pero para otros es ineludiblemente la Vieja Estación.



Nota publicada en la edición Nº 31 de la Revista "Destino Gualeguaychú"

Dardo Campoamor, 18 de Mayo de 2017

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