miércoles, 26 de abril de 2017

Coche Comedor 5462, un espacio de historia




El día miércoles 19 de febrero de 1986 Pedro Nuncio Zorzet, entonces Jefe División Control Reaprovisionamiento de la Línea General Urquiza, firmaba que el Coche Comedor 5462 era cedido al Museo Ferroviario de Gualeguaychú. El documento que certifica este dato está guardado en el Museo gracias a la donación del Señor Echeverry, de todas maneras la intención no es hablar del documento sino del valor que el Coche tiene para el Museo en la actualidad.


El Coche Comedor 5462 hoy cumple una función muy importante, no solo por respetar el deseo de quienes trabajaron para conseguirlo, sino que además ha adquirido un protagonismo que no había tenido en el pasado. Es por esta razón que tenemos que destacar su importancia al punto de ser irremplazable ya que al formar parte de una institución museológica carente de edificio, este vehículo construido en madera en los albores del siglo XX (según placa por “The Bristol Wagon & Carriage Works C° Lª Bristol”), cumple la tarea de guardar aquellas pequeñas piezas del rompecabezas que llamamos historia de los ferrocarriles en Gualeguaychú. Entre los objetos que guarda podemos mencionar por ejemplo: herramientas, partes de locomotoras y vagones, elementos de la estación misma, fotografías, cartas del ferrocarril, relatos de ferroviarios, libros técnicos e históricos, maquetas ilustrativas, artículos publicados en diarios, placas de fábrica de todo tipo, archivos digitales y muchas cosas más pero además este coche de pasajeros guarda algo tan invaluable como impalpable, es algo invisible y absolutamente contundente en lo particular de cada persona a tal punto que al ingresar los visitantes encuentran en él algo que les roba una lágrima, un suspiro o una sonrisa. Esas cosas no se la sumamos nosotros, ya las trajo el Coche de algún lugar y es en virtud de esto que no quise detenerme demasiado en datos positivamente contrastables ni tampoco me puse a recordar la anécdota de cómo se consiguió este Coche para el Museo, como tampoco es necesario adornar este escrito con demasiadas fotografías. Lo que sí es necesario decir es que quién quiera transportarse al pasado, quien quiera revivir momentos o tenga curiosidad de ver y sentir como era la vida en los viajes de hace más de cien años, lisa y llanamente y para que sea justo para todos, lo que hay que hacer es venir y vivirlo en el Coche Comedor 5462.


Nota publicada en la Edición Nº 28 (Enero 2017) de la revista "Destino Gualeguaychú


Dardo Campoamor, 26 de Abril de 2017

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